
Estupendo, seguiré esperando con un reloj innato en mi cerebro. No sé si el mejor recurso para asimilarlo es el humor sarcástico. Pero se me está haciendo muy pesado. Estoy desesperada pero no importa, es mejor escuchar los comentarios de la gente que van dirigidos con una flecha, en cuyo interior se condensa un profundo rechazo, dirigida hacia ti. Sea para hacer daño o no, pero siempre podemos esquivarla, ¿no? Porque el ser humano es un ser tan fuerte y vital que apenas siente dolor, sólo fuerza instintiva y animal. Profundizo en la naturaleza de ese dolor, ¿hablamos de un dolor físico simplemente? O es necesario ser un poco más honestos con las palabras erróneas que salen de nuestra boca para manifestar, por un método desacertado, lo que siente nuestra alma. Me repito y elevo el verbo escogido: "siente". ¿Conoces su significado? Me alegro, eso demuestra tanto de ti, pero no pasa nada, continúa lanzando el mismo número de flechas o si quieres puedes incrementar su velocidad, tamaño y cantidad pues así satisfacer tu fuerza animal tan poco característica. Cuando tu cuerpo se aleja, durante un instante, de tu alma, me pides una disculpa comprometida y arriesgada pues así volverías a recuperar mi voluntad confiable, ¿no? Pero, amiga mío, recuerda que estarías fallando a tu fuerza animal interna, esa que tanto te gusta utilizar para arrojar lanzas hacia mi. No te preocupes, que seguiré estando contigo para todo lo que necesites, tanto que te cambiaría muchas cosas para que continuase pensando que eres persona. No presento una dualidad triplicada combinable por parejas: ser-ser vivo- ser humano. Podemos simplificarlo, podemos descartar la última combinación, ¿no? Que así desaparecen tus nombres y apellidos y todo lo que te une a este mundo, y no hablo precisamente de tus prioridades mentales tan coherentes, sino de valores que te han introducido unas personas, cuya identificación existente podrías molestarte en descubrirlas usando durante un instante tu profunda racionalidad. Sí, esas personas que te han otorgado la existencia, junto con lo más elevado de todo el universo en su conjunto y del cielo. Qué pena que tengas ese color de ojos tan bonitos que atraen a tantos hombres como a gente que haces huir, la cual mira desde otra perspectiva vital. No huyo de ti, pero cambiaría tantas cosas de ti que no sé ni como empezar puesto que no soy yo la que tiene que comenzar a trabajar en ello, pues eres tú , pero tu actual mentalidad de adolescente popular que recibe doscientas llamadas diarias de chicos pidiéndote ir al cine para luego terminar en casa. Pena es que no seas consciente de tu conciencia, puesto que la has apartado durante unos meses, y quien sabe, años o vidas, porque tu concepción circular del amor hará que repitas lo mismo miles de veces si tanto lo deseas. Pasarás por miles de camas de hombres, tu sueño de mujer, sueño de cualquier mujer como tal, ¿verdad? Luego vienes a mi contándome tus carencias y tus melancolías, cuando lo único importante es el alcohol, la fiesta y los hombres. Dí que sí, pobrecilla, qué mal debes estar.
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