La mejor terapia para crear efecto giroscópico que combata a la monotonía de la ciudad
En un rincón donde se esconde el verano
Proyéctate sobre un plano y abate la imagen formada al sumar todos tus recuerdos y verás el reflejo de tu alma
Bienvenido
Recuerda que para estar cómodo aquí es necesario que te quites los zapatos y te desnudes para comprender como alma lo que dice la mía.
Que estés sin nada no implica que caigas en el nihilismo. Puedes ser y eres más fuerte. Demuéstralo.
martes, 31 de agosto de 2010
Efecto giroscópico
Rompes con las cadenas que te sostienen permanentemente a la monótona ciudad, llegas a tu destino y te encuentras rodeada de gente que desprende un prominente grito que eriza tu piel, notas como ese ambiente eléctrico cambia la polaridad de tu carga y te conviertes en uno de ellos, una chica de naturaleza galvánica. Te vistes de colores brillantes, las uñas pintadas con colores eléctricos, las ray-ban de aviador silencia tus ojos, el moreno es resaltado por los efectos luminosos previamente preparados, las victorias desgastadas, los ojos pintados de negro hasta parecer envejecer. Todo estaba listo, tu mini y tú entrábais por sus puertas. Los que te rodean no fruncen el ceño ni desvían su mirada para centrarla en tu aspecto, sino, todo lo contrario, admiran con una sonrisa recíproca que seas alguien que ignora el primer pensamiento que puede causar tu presencia desde un principio, te esfumas de la masificación, te evades de tus preocupaciones más inquietantes para centrarte en ese sonido que tus oídos escuchan, observas su claridad, esa fuerza cósmica que mueve a árboles, impacta a colosales masas de gente, impulsa a sacar tu colilla para que aporte un toque free style. Es impresionante con qué facilidad entran esos sonidos por tus orificios y te preguntas cómo es posible que devuelvas el mensaje que pretenden trasmitir a través de ondas que superan los límites establecidos en la Tierra, ves que los decibelios aumentan con tu aportación, las emociones no logran una puja máxima que paralice la pendiente de la gráfica representativa de la felicidad. Tus asombros no dejan de estar presentes, la fascinación que te aporta esa música es indiscutible, esos movimientos, esos gritos al aire, los brazos retando al cielo, tus pies más sustentados en el pavimento deslizante del alcohol que nunca, te estabilizas pese al crack consumido, alucinas con todo el ambiente que te rodea, esas personas que botan, ese dj que no cesa su música y no te deja estar tranquilo, tu melena no puede dejar de agitarse, tu cerebro no para de enviar mensajes que indican que reciben mensajes sonoros a través de los oídos, es imposible que cierres la boca para esconder una sonrisa, una emoción de tristeza, una palabra, no puedes estropear ese momento sin colocar tus brazos entre tu pelo con cara de desfasado y boquiabierto, no hay momento para el aburrimiento, no puedes mantener los ojos cerrados ni evitar las lagrimas inundadas por la emocion, toda la gente que saca las camaras para fotografiar instantaneamente la paronámica imagen creada por ese jodido tema. Sí, Creamfields 2010, así me has hecho sentir. Te prometo que no te fallaré el año que viene.
miércoles, 9 de junio de 2010
Cómoda al estar contigo
A ella la llamaban amor. Así comenzaba un entretenido libro de lectura. Una niña que cumplió los nueve años hacía dos meses decidió leer un libro. Se guió por su instinto, y de forma casi impulsiva, se dirigió a su biblioteca personal y escogió, con los ojos cerrados pero con estrecha firmeza, un libro de aquella recopilación literaria.
Vestida de blanco y con los pies descalzos salió al jardín. Se tumbó bajo los rayos de sol y dejó que el tiempo se prolongara en el espacio. Mientras desarrollaba aquella lectura crecía la ansia por seguir desnudando su interior trocito a trocito. Pasaba cada página como si fuera la última vez que podría apreciarlas. Por ello se centró en el argumento de la historia, se dejó llevar por la situación y dejó todo en manos de la espontaneidad. Todo fluyó con aparente normalidad. La niña vestida de blanco continuaba tumbada en aquel césped que crecía. Cuando despertó y abrió los ojos vio que estaba fuera de aquella historia y había vuelto a otro mundo. Sin embargo añoraba aquella fantasiosa historia que tanto entretenimiento le había producido. Por ello, se introdujo nuevamente en la historia literaria. Conoció a Melisa, un personaje que luchaba por conseguir aquello que tanto quería. Sin embargo, siempre terminaba con la misma sensación: insatisfacción. Aquella chica que se sentía incompleta maduraba día a día. Era notable. Su madre vivió con ella durante el desarrollo de su vida y la acompañó. Al igual que otros familiares, siguieron su trayectoria. La niña se sentía diferente, pero no excluída del mundo. Sabía que un día iba a dar con la persona y el momento adecuado. Por ello, fue ascendiendo una escalera de indeterminados escalones. El principio fue muy duro porque no comprendía el por qué de aquella injusticia. Su vida se resume en la suma de muchas otras. Se trata de vidas cruzadas que componen las notas musicales, en definitiva, su personalidad. Carismática y risueña, hace sentir cómoda a la gente. Sin embargo, parecía que no lograba lo mismo a cambio. Lo que ofrecía no se veía recompensado. Hasta que un día, por sorpresa, se le apareció ante sus verdes ojos un regalo que guardaba algo en su interior. Era, concretamente, una caja de dimensiones grandes. ¿Sería aquella caja la que le aportaría los pedacitos de ilusión que le faltaban o contendría la colección de muñecas que tanto deseaba? Pues bien, en cuanto abrió la caja se encontró con una sorpresa. Es decir, una sorpresa dentro de otra y en ésta se hallaba una simple cartulina de color en la que se plasmaba un mensaje indirecto pero que tendría repecursión directa. Lo cogió con sus manos para acercarlo a la vista. Apreció que su rugosidad era semejante a los pergaminos de Madrid. Aquel abstracto mensaje decía algo así: "Busca tus alas y emprende tu vuelo hacia el lugar que te corresponde". La niña confusa, tenía diapositivas de imágenes que pasaban por su cabeza: la vivencia en Santorini. Recordaba aquellas tardes sentadita en el muelle mientras escuchaba el sonido de las gaviotas. Los pescadores se aproximaban a la costa por medio de humildes barcas. Los vecinos abrían las ventanas día a día para que el sol mediterráneo estuviese en el interior de sus casas. Pues bien, Santorini fue siempre el lugar de los recuerdos, los cuales estaban en el interior de un baúl personalizado. Sin embargo, aquella llave afortunada que abría el mismo estaba en esas aguas cristalinas y transparentes.
A la niña se le removían las tripitas cada instante que rememoraba la vivencia de Santorini. Se preguntó en más de una ocasión si ese lugar al que debía volver era Santorini. La incertidumbre fue un ingrediente que siempre estaba presente. No se trataba de inseguridad ni de indecisión, sino de indeterminación. Ella podría emprender su vuelo hacia ese destino pero no nunca averiguaría previamente si está haciendo un viaje equivocado o acertado. Sin embargo, se guió por su corazón, aquel órgano que recibe ese nombre, el cual también tiene esa sensación incompleta, pues no es un simple órgano destinado a una función de naturaleza vital. Sino, hay sentimientos, emociones, sensibilidad, memorias... en definitiva, amor. Por ello, la humilde chica se guió por el silencioso consejo del corazón y se vio en apenas pocas horas en Santorini. Ella no sabía que iba a nacer una sonrisa al comienzo de su estancia... pero también desconocía que esa felicidad iba a perdurar hasta la eternidad pues su alma se correspondía con ese lugar con total exactitud. Era la combinación perfecta. Encajaron a la perfección. Allí conoció a su amor, formó su familia y murió en aquel mismo lugar.
La niña del vestido blanco empezó a comprender preguntas que un día se planteó desde que su infacia. Esa constatación hizo que apreciara la importancia de la noción del tiempo, así como su sabiduría pues siempre aporta las respuestas a nuestras inquietudes. Y si somos precisos, siempre en el momento justo. Aquel instante fue clave para el inicio de la comprensión de la diferencia entre lo que se podía elevar y desvalorizar. Esa escala ascendente dió fuerza para subir los peldaños de la escalera de la vida. La cual comienza desde la vida terrena pero desemboca en el mismo fin, la muerte. Todo en esta vida tiene sentido, de princpio a fin. El fin será el principio.
Esa deducción, aparentemente sencilla y fácil, es difícil de adquirir. Siempre gracias a la compenetración entre experiencia y corazón. Cuya suma es la fórmula perfecta que da como resultado a la vida. La plenitud de la misma se logra siempre y cuando seas tú mismo. Por ello, hablando de ejemplos, la niña de los pies descalzos obtuvo una enseñanza gracias a la aportación de la lectura. Pues bien, hoy puedo decir con total sinceridad y firmeza que la protagonista de la imagen aporta grandes cosas llamadas valores y de una manera humilde: sincera y generosa.
Sin lugar a dudas, es un claro ejemplo de la persona como tal, como ser humano en su vertiente humanitaria. Siempre se presta voluntaria sin esperar nada a cambio. Pese a algunos aprovechados, siempre obtendrás tu recompensa. Por y para ello, te recuerdo la peculiar intervención del tiempo en nuestra vida. No es tarde, sino oportuno.
Gracias por ser como eres. Contigo mis acordes suenan con sentido. Las letras se cargan de significado. Las risas exaltan a las lágrimas y éstas salen para vivir la felicidad que desprendes. Las flores nacen con colores vivos y vistosos. El rojo pasión se incrementa y las fuerzas anteriormente opuestas se unen.
No sé cómo lo haces pero tienes un don para que la gente se sienta cómoda al estar contigo. Gracias por todo, de verdad. Te recuerdo y afirmo que me tienes para lo que necesites. Eres una gran persona. No cambies para nada. Me tienes para todo aquello que necesites. Cuídate mucho pequeña, que también me gustaría cuidar de ti. Eres increible. Te agradezco todo lo que me has ofrecido y regalado. Me gustas. Te quiero guapa.
sábado, 15 de mayo de 2010
VENEZIA PLACE

Tributo a tu amplia generosidad ofrecedora
Recorriendo las calles laberínticas e infinitas pasarelas paralelas que forman razones geométricas jamás planteadas. Miré a un lado, y al otro. Mis ojos no reaccionaban en ese momento. No daba crédito. Mis piernas, ansiosas de recorrer la seguridad de encontrar una luz que guiase el camino correcto, no funcionaban. No sabía qué hacer ni a quién preguntar. Me encontraba sola. Me quedé sin aliento. Intenté sosegar mi intranquilidad, así me paré en seco. Mis músculos dejaron de contraerse e intenté blanquear mi mente. Empezar de nuevo. Sé que esta etapa circular volverá pero para que se repita ha de cesar. Propongo una solución, un silogismo inútil. ¿Te gusta? O tengo que avisarte de alguna manera para que seas consciente de que estoy aquí, pero me tienes muy cansada. Te aseguro que lo he intentado con mis máximas fuerzas. He sido quizá, demasiado paciente contigo y esto te ha perjudicado más que a mí. Unos abrimos los ojos, otros no los usamos, es preferible dar rienda a nuestros instintos momentáneos, aquellos que vienen y desaparecen, en lugar de tener una visión temporal-espacial hacia el futuro. Dí que sí tía, que yo te sigo queriendo igual. La justicia es inexistente, los derechos infinitos, las palabras inutilizables y tu cuerpo el sujeto y/o/u objeto básico para tu teoría silogística vanidosa. Tus efímeros hechos junto con tus suspiros del presente que no comprende el sentido trascendental de la vida ha hecho que el mismo ego de la persona vuelva a recorrer la misma órbita circular revolucionaria. Otra, otra y otra, o más bien, otro, otro y otro. Adelante, vamosh, tu y tu ego llegaréis muy lejos. Me habéis agotado la paciencia. Solo pido JUSTICIA.
lunes, 3 de mayo de 2010
Palabras

La ilusión, un ingrediente fundamental para obtener una receta exquisita no puede faltar en nuestra vida. Podríamos añadirle más o menos decoración a la presentación de nuestra dieta, pero el sabor que se desprende de ella no lo cambia lo fisico, sino es una cuestión de esencia inmóvil y fija que brilla por nosotros. Nuestros ojos sí hablan y transmiten más que las pensantes palabras. Por eso mismo, después de obtener el resultado oral de lo que las cartas trataban de describirme estoy viviendo un período lleno de ilusión, felicidad y contagio, siendo fiel a los principios que me personalizan. Por ello, lamento que haga daño a alguien pero es que estoy siendo feliz porque estoy viviendo de una ilusión, la cual, cuentan que en dos meses como mucho va a llegar a mi. Ya tuve un mensaje hace muchos años sobre este momento y me encantaría escribir diariamente aquí para contar lo que mi corazón siente en vista previa a esos dos meses de máxima referencia espacio-temporal. Por eso mismo, ojalá no te lo pierdas, ven. Te va a gustar. Todo.
sábado, 1 de mayo de 2010
Qué bien

Estupendo, seguiré esperando con un reloj innato en mi cerebro. No sé si el mejor recurso para asimilarlo es el humor sarcástico. Pero se me está haciendo muy pesado. Estoy desesperada pero no importa, es mejor escuchar los comentarios de la gente que van dirigidos con una flecha, en cuyo interior se condensa un profundo rechazo, dirigida hacia ti. Sea para hacer daño o no, pero siempre podemos esquivarla, ¿no? Porque el ser humano es un ser tan fuerte y vital que apenas siente dolor, sólo fuerza instintiva y animal. Profundizo en la naturaleza de ese dolor, ¿hablamos de un dolor físico simplemente? O es necesario ser un poco más honestos con las palabras erróneas que salen de nuestra boca para manifestar, por un método desacertado, lo que siente nuestra alma. Me repito y elevo el verbo escogido: "siente". ¿Conoces su significado? Me alegro, eso demuestra tanto de ti, pero no pasa nada, continúa lanzando el mismo número de flechas o si quieres puedes incrementar su velocidad, tamaño y cantidad pues así satisfacer tu fuerza animal tan poco característica. Cuando tu cuerpo se aleja, durante un instante, de tu alma, me pides una disculpa comprometida y arriesgada pues así volverías a recuperar mi voluntad confiable, ¿no? Pero, amiga mío, recuerda que estarías fallando a tu fuerza animal interna, esa que tanto te gusta utilizar para arrojar lanzas hacia mi. No te preocupes, que seguiré estando contigo para todo lo que necesites, tanto que te cambiaría muchas cosas para que continuase pensando que eres persona. No presento una dualidad triplicada combinable por parejas: ser-ser vivo- ser humano. Podemos simplificarlo, podemos descartar la última combinación, ¿no? Que así desaparecen tus nombres y apellidos y todo lo que te une a este mundo, y no hablo precisamente de tus prioridades mentales tan coherentes, sino de valores que te han introducido unas personas, cuya identificación existente podrías molestarte en descubrirlas usando durante un instante tu profunda racionalidad. Sí, esas personas que te han otorgado la existencia, junto con lo más elevado de todo el universo en su conjunto y del cielo. Qué pena que tengas ese color de ojos tan bonitos que atraen a tantos hombres como a gente que haces huir, la cual mira desde otra perspectiva vital. No huyo de ti, pero cambiaría tantas cosas de ti que no sé ni como empezar puesto que no soy yo la que tiene que comenzar a trabajar en ello, pues eres tú , pero tu actual mentalidad de adolescente popular que recibe doscientas llamadas diarias de chicos pidiéndote ir al cine para luego terminar en casa. Pena es que no seas consciente de tu conciencia, puesto que la has apartado durante unos meses, y quien sabe, años o vidas, porque tu concepción circular del amor hará que repitas lo mismo miles de veces si tanto lo deseas. Pasarás por miles de camas de hombres, tu sueño de mujer, sueño de cualquier mujer como tal, ¿verdad? Luego vienes a mi contándome tus carencias y tus melancolías, cuando lo único importante es el alcohol, la fiesta y los hombres. Dí que sí, pobrecilla, qué mal debes estar.
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