Bienvenido

Recuerda que para estar cómodo aquí es necesario que te quites los zapatos y te desnudes para comprender como alma lo que dice la mía.

Que estés sin nada no implica que caigas en el nihilismo. Puedes ser y eres más fuerte. Demuéstralo.

viernes, 9 de abril de 2010

Comunicación telepática. Intervención del tiempo. Dos en una realidad definitiva.


¿Cómo lo tengo que hacer para que te enteres? ¿No ha sido suficiente con lo que he hecho durante estos años? ¿Cómo lo puedo hacer para que seas consciente y te des cuenta de la realidad? Mi realidad sólo está formada por una única verdad y solo es compatible con la tuya. La fusión de ambas creará eso que tanto he esperado y creo que tú también. No sé como hacerlo para que abras bien los ojos y veas que estés lejos o cerca estaré contigo. Me da igual que estés a veinte mares, tres planetas y dos idiomas pero necesitamos que estemos juntos. ¿Sabes lo que es hacerse uno? Ambos necesitamos la otra mitad. Saldré hoy a la calle sólo para ver si te encuentro. Sólo espero que la exasperación no pueda conmigo. Soy y seré paciente porque merecerá la pena. Contaré los segundos hasta tu llegada. Tendré un reloj en mi mente y mis sentidos bien entrenados para que no te escapes el día en que te encuentre. Lo podemos dejar en manos del destino. No lo podemos acelerar ni hacer que venga cuando queramos, si quiera asegurarlo porque interviene en todo momento: el destino. Pero desde donde estés, lejos o cerca de aquí siempre te he tenido en mi pensamiento. Mi alma no varía, mi esencia permanece constante porque no la puedo cambiar ni lo deseo, al igual que es inevitable que me sienta incompleta. Necesito esa otra mitad... sé que estás ahí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

Datos personales

Jamás olvides ser fiel a tus ideas, no te conformes con la oferta política actual, no seas sujeto tratado como objeto de manipulación a cambio de un voto interesado bajo un estado de resignación forzosa. Si no te sientes representado, no lo aceptes, muévete y lucha por cambiarlo porque no estás sólo.