Dibújame, que soy para ti. Posaré para tus fotos. Estaré allí donde me necesites, sea lejos o cerca. No importa la distancia ni las diferencias de caracteres. Todos los elementos que intervienen para interferir en la normalidad son tan inferiores con la esencia formada. Una esencia noble, franca y sencilla.
No merece la pena centrarnos en los problemas de la vida diaria y adentrarnos en la monótona rutina. Sabemos cómo cambiar las reglas del juego o cómo desviarlas hasta un punto en el que hagamos de una rutina una originalidad cambiante y constante en el tiempo. Ya sabes a lo que me refiero. Sólo tú entiendes el significado de este texto.
Tuya.
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